2015/10/08

4- Analisis en los aspectos


a-         Políticas comerciales y desarrollo económico

En los TLC suscritos en AL la tendencia teórica dominante ha estado sustentada en la economía política del intercambio, esto es, en los modelos comerciales de Ricardo, Heckscher-Ohlin y especialmente en el teorema Stolper-Samuelson.5 Estos análisis convencionales asumen desde una perspectiva estática que los países buscan mejorar prospectos comerciales internacionales para sectores económicos en los que tienen ventajas comparativas estáticas de un bien en un momento. Por tanto, en un tratado comercial las exportaciones se expanden en dichos sectores considerados como “ganadores”, mientras que los “perdedores” son los sectores productores de bienes para el mercado interno, son quienes enfrentan la competencia de las importaciones. Así, los sectores “ganadores”, propietarios del factor productivo usado en forma intensiva, son fuertes defensores de los tratados comerciales y los perdedores están en contra. Políticamente, los “ganadores” se organizan y presionan para que los Tratados Comerciales sean aprobados. Sin embargo, los teóricos del comercio internacional seguidores del modelo Stolper-Samuelson asumen que los tratados comerciales no son aprobados si hay problemas de acción colectiva, esto ocurre cuando las pérdidas de los perdedores están altamente concentradas y las ganancias de los ganadores
Los beneficios obtenidos por parte de los países de AL que han firmado acuerdos comerciales con US han sido relativamente pequeños en términos de crecimiento, el comportamiento de su Producto Interno Bruto (PIB) ha mostrado dinamismo en el corto plazo y posteriormente ha tendido a comportarse de manera errática (Gráfica 1), lo que podría generar inestabilidad macroeconómica. US ha obtenido los mayores beneficios, a 24.9 billones de dólares (bdd) ascendieron sus beneficios globales en 2005 al haber firmado tratados comerciales con otros países, mientras que México y Brasil apenas lograron beneficios globales por 0.3 y 8.0 bdd respectivamente. Si sólo se toman en cuenta beneficios alcanzados por la firma de TsLC con países grandes, tanto México como Brasil tuvieron pérdidas de -1.3 y -1.7 bdd en 2005







Por otro lado, los acuerdos comerciales crean variaciones en las reservas internacionales y empeoran el saldo en la cuenta corriente de la balanza de pagos (Gráfica 2), como resultado del aumento de las importaciones por encima de las exportaciones (son mayores las ganancias de los consumidores). Algunos países de AL que suscribieron tratados comerciales con US, especialmente naciones centroamericanas, tienen ganancias arancelarias pequeñas, 1.3 bdd en conjunto, esto es, han perdido entre 10% y 23% del ingreso arancelario que recibían antes de los acuerdos (Hilaire y Yongzheng, 2004:19), y en cuanto al tema de las ganancias en bienestar existen casos en que son negativas o muy reducidas








Los tipos de cambio en países que han firmado tratados comerciales han tendido a apreciarse sin provocar un deterioro de los términos de intercambio (Gráfica 3), con excepción en 2008 en que estalló la crisis global, porque su efecto se vio contrarrestado por el aumento en el precio de las commodities, ya que las economías latinoamericanas tienen ventajas comparativas en materias primas y manufacturas simples.





La mejoría de los términos de intercambio se ha expresado en excedentes en la balanza comercial de los países exportadores de productos básicos, con lo que ha aumentado la oferta de divisas y se han acentuado las presiones hacia la apreciación de las respectivas monedas nacionales. También se ha traducido en un incremento del ingreso nacional que ha contribuido a impulsar la demanda interna, con el consiguiente aumento de las importaciones de bienes y servicios, mientras que los mayores precios internacionales de los alimentos, los combustibles y las materias primas generan presiones al alza de los precios internos. Para amortiguar los problemas de balanza de pagos y “enfriar” la apreciación de la tasa de cambio, efectos negativos, los países latinoamericanos podrían haber recurrido a aplicar medidas prudenciales como el control de capitales, pero los tratados comerciales con US no lo permiten dado que la libre transferencia de fondos hacia y desde US es un principio de los TLC de US, excepto el NAFTA,9 que de violarse ameritan reclamos, al país que incurre en la falta, hasta por cientos de millones de dólares.

       Bibliografia


b-         Social

Empleo: oferta de trabajo
 • la oferta total de trabajo se determina exógenamente.
 • la oferta se distribuye entre oferta de trabajo en el sector agropecuario, y oferta en los demás sectores. migración entre mercados
 • la proporción en que se distribuye la oferta total es éndógena, y depende del ingreso esperado del trabajo en el sector agrícola o en el sector no agrícola.
Medio Ambiente: Producir, comprar, usar, tirar. Así funciona el modelo de producción y consumo. El creciente impacto de la huella ecológica, el agotamiento de recursos naturales, la acumulación de residuos, la contaminación en grandes ciudades o los desastres naturales inducidos por el cambio climático son solo algunas de las consecuencias de un sistema sometido a la dictadura del crecimiento.
Pobreza: el mercado de trabajo informal es de precio flexible (dado una tasa de desempleo friccional).
• el mercado de trabajo asalariado es de precio fijo: se ajusta por desempleo.

        Bibliografia 1
        Bibliografia 2

c-         Tecnológico

En términos de tecnología, a nivel interno, es necesario crear mecanismos para que la industria maquiladora se inserte en la industria nacional, para que exista una verdadera transferencia de tecnología además, fomentar toda una infraestructura para retener, adaptar la tecnología extranjera y un clima para crearla.

Se desprende de la política tecnológica de los estados unidos, que la tecnología es un elemento de poder internacional, la transferencia de tecnología significa la pérdida del dominio de mercado y la creación de competidores. Latinoamérica no debe permitir a un lado los controles jurídicos para crear una transferencia de tecnología moderna y adecuada a las condiciones de desarrollo de los países latinoamericanos que mantienen tratados con EE.UU.
El TLC y la tecnología
Tomemos por ejemplo la inversión extranjera y la incorporación y desarrollo de tecnología. Los TLC no solo deben concretarse en desgravaciones más o menos aceleradas que reduzcan el costo de exportar unos determinados bienes al enorme mercado americano. Debe inducir en forma rápida y amplia un flujo muy importante de capital y tecnología que complementen nuestro reducido ahorro interno y nos ayuden a cerrar la brecha tecnológica garantizándonos la diversificación y competitividad de nuestras exportaciones. Eso no lo generan solamente los efectos fiscales de un simple desmonte arancelario, en especial cuando se trata de un mercado como el norteamericano.
De otra parte, los desequilibrios iniciales que el proceso producirá en nuestra balanza comercial deben encontrar su compensación en los nuevos flujos de capital y tecnología y en las exportaciones que estos promuevan.
Pequeños intereses, actitudes primarias, desubicadas y sesgadas políticamente como las que se oponen al establecimiento de condiciones estables y competitivas para el capital extranjero o a la protección de la propiedad intelectual, o las que les restan la importancia que tienen para el país por lo que aportan y por lo que significan para el logro de los beneficios que se buscan alcanzar con un acuerdo de este tipo y no simplemente como algo que es de interés de los "gringos" y que por ello hay que cobrarlo caro, no sólo pueden entrabar sin necesidad el proceso sino que desmembrarían una parte fundamentaldel esquema.


d-         DESARROLLO SOSTENIBLE

“Pacto para el Desarrollo y la Prosperidad Democracia, Libre Comercio y Desarrollo Sostenible en las Américas”, determinó los siguientes objetivos:
•           Preservar y fortalecer las democracias de América Latina, mejorando la satisfacción de las necesidades de la población, en particular mujeres y grupos más vulnerables;
•             Combatir la corrupción, el crimen organizado, el terrorismo y la producción, tráfico y consumo de armas y drogas;
•           Promover la prosperidad a través de la integración económica y el libre comercio, para lo cual se creará un Area de Libre Comercio de la Américas (ALCA) a mas tardar en el año 2005, a partir de los acuerdos regionales y subregionales;  Alentar la inversión, colaborando en el establecimiento de mercado más abiertos, transparentes e integrados; Crear una infraestructura hemisférica en telecomunicaciones, energía, transporte que permita el movimiento eficiente de bienes, servicios, capital, información y tecnología;
•           Erradicar la pobreza y la discriminación en el Hemisferio; 
•           Elevar oportunidades de empleo, invirtiendo en la gente y fortaleciendo en especial, el papel de la mujer;
•           Garantizar el desarrollo sostenible y conservar el medio ambiente.

e-         COMPETITIVIDAD

 El ALCA no se convirtiera en un freno para las políticas de desarrollo económico en general y de innovación tecnológica en particular dentro de las naciones latinoamericanas. Si la apertura al comercio es clave en generar un aprovechamiento de las ventajas comparativas de los países, el aspecto aquí mencionado es indispensable para promover y vigorizar, incluso dentro de los mecanismos de mercado, las ventajas competitivas de las diferentes sociedades. No hacerlo equivaldría a perpetuar condiciones en las cuales la región continuara ofreciendo únicamente la "competitividad" de mano de obra barata, poca observancia sobre problemas de contaminación y el uso no sostenido de sus sistemas naturales;

f-         Sostenibilidad

Las características del desarrollo que asegura las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de futuras tiene relación a las renegociaciones de la deuda externa en que ha caído nuestro país como el resto de América Latina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), le ha permitido a esta institución imponer las políticas de liberalización económica (comercial y financiera), de disciplina fiscal, de estabilidad monetaria–cambiaria y de privatización, que emanan del llamado Consenso de Washington, es decir, del FMI y del Banco Mundial. Estas políticas van dirigidas a disminuir la presencia del Estado en la regulación de la actividad económica para dejar que ésta sea regulada y reestructurada por las libres fuerzas del mercado de economía abierta para así alcanzar mejores condiciones de crecimiento ante los problemas que las economías latinoamericanas enfrentaron ante la intervención creciente del Estado en la economía. De hecho, el reporte de la UNCTAD señala que en América Latina la liberalización fue introducida como reacción al fracaso de la estrategia de desarrollo de sustitución de importaciones basada en la intervención gubernamental para generar rápido crecimiento e industrialización".

Desde esta perspectiva se han impulsado tratados de libre comercio (TLC) en América Latina y se han abolido las políticas proteccionistas, así como las de intervención y regulación del Estado en dichas economías. Se impulsa el libre comercio bajo la creencia de que ello propiciará mejor asignación de recursos y un proceso de competencia que se traducirá en mayor eficiencia y productividad y que permitirá a nuestros países crecer hacia el mercado externo con menores presiones macroeconómicas. El reporte de la UNCTAD afirma que un objetivo importante de las reformas estructurales fue la eficiencia y la productividad de los sectores de bienes comerciables. Se esperaba rápido crecimiento de la productividad”. Sin embargo, tales políticas de liberalización económica responden más a los intereses de EUA porque con ello pretende no sólo expandir su espacio de influencia en el área, sino asegurar la irreversibilidad de la instrumentación de la liberalización, desregulación y privatización económica, que le han redituado grandes frutos. El libre comercio le permitirá a EUA penetrar más fácilmente a los mercados de América Latina y el Caribe, dada su mayor productividad y competitividad en la gran mayoría de los productos comerciables respecto a éstos. De la misma manera, con ello desea afianzar la postura histórica de "América para los americanos" y, en consecuencia, frenar la presencia de Europa y Asia en esta área.

La estrategia de EUA hacia América Latina es avanzar con acuerdos bilaterales y no con acuerdos multilaterales ante los problemas que ha tenido en la Organización Mundial de Comercio (OMC), así como en el ALCA para imponer sus condiciones al resto de los países tercermundistas.

Estados Unidos, a través de impulsar los TLC bilaterales en América Latina y el Caribe, aprovecha e impone su posición de fuerza frente a los otros países al negociar por separado, para colocar condiciones a su favor que no puede lograrlas fácilmente a través de prácticas multilaterales de negociación; es decir, en los TLC que ha firmando y está negociando en el área latinoamericana, introduce posiciones a su favor que van mas allá de las negociaciones multilaterales establecidas en la OMC. En tales casos el TLC establece reglas que le permite a EUA ampliar los tratos preferenciales y la flexibilización a la entrada de sus productos e inversiones en el área, con ello expande sus mercados de productos e inversión y obtiene el control de sectores estratégicos que son de su interés, así como salvaguardar los beneficios de sus empresas transnacionales; todo lo anterior actúa en detrimento de los países firmantes o negociadores de dichos acuerdos. Con estos acuerdos bilaterales disminuye la participación y el control que los estados nacionales ejercen en la actividad económica; en consecuencia, se abren sectores estratégicos y de alta rentabilidad al capital internacional.

Por su parte, Brasil y Argentina se han opuesto a ciertas reglas y normas de comportamiento (entre ellas destacan las compras gubernamentales y el trato a la inversión extranjera) que el país norteamericano quiere establecer dentro del ALCA, por lo que este proyecto se ha frenado, representando ello una afrenta a los intereses hegemónicos de EUA.

Al negociar EUA bilateralmente impone sus reglas, dado su gran poderío hegemónico, ante el cual país alguno no es capaz de anteponer sus intereses nacionales frente a los del gran imperio. Asimismo, el país norteamericano está colocando en estas negociaciones el acuerdo de inversiones que le fue rechazado en la OMC, lo que le permite un trato preferencial a sus inversiones en lo referente a áreas de ubicación y de protección ante cualquier pérdida de ganancia derivada de acciones de política económica que las pudieran afectar; así, tiene asegurada su inversión y su dominio económico en los países que se adhieren a dichos tratados. De tal forma, los TLC abarcan el libre flujo de mercancías y también incluyen el trato preferencial a la inversión extranjera; con este tipo de tratados se crean expectativas de que éstos son indispensables para el impulso de la actividad económica a través del crecimiento de exportaciones y los flujos de capital que ello propicia, y que permitirá a su vez disminuir la brecha entre desarrollados y subdesarrollados.

El avance de los TLC que la mayor parte de los países del área está teniendo con los EUA debilita las posiciones de Brasil y Argentina para alcanzar un ALCA diferente al deseado por EUA y que responda más a los propósitos de desarrollo económico más autónomo y autosustentado en el área. Estados Unidos está presionando a Argentina, aprovechando los problemas que tiene, para que se sume a un tratado de libre comercio con ellos y, así, aislar a Brasil y romper el MERCOSUR. Sin embargo, tal país no cede a las presiones y, por su parte, Brasil desarrolla una política de apoyo a Argentina para que mantenga su postura de oposición frente al ALCA.

Función de los tratados de EE.UU. y Latinoamérica
Analizar las políticas comerciales seguidas por Estados Unidos (EUA) hacia América Latina y el Caribe ante el estancamiento generado en las negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA), así como la aceptación de la mayoría de los países del área a las directrices fijadas por los EUA. Asimismo, se estudia la posición asumida sobre todo por Brasil y Argentina en contra del ALCA. A pesar de que la teoría predominante prioriza el libre comercio y el crecimiento hacia fuera como estrategia de crecimiento para los países del área, este trabajo se encamina a demostrar que dicha estrategia no representa la alternativa de crecimiento que estos países requieren debido a que no cuentan con las condiciones productivas y financieras para salir exitosos en dicho proceso.


        Bibliografía